Cuando se habla de la igualdad entre hombres y mujeres, uno de los temas más importantes es el de la brecha salarial de género. Por eso, en este artículo queremos profundizar en esta problemática, ver de qué se trata, las causas y los beneficios de evitar dicha discriminación.
Aunque son muchos los factores causantes de esta brecha, como una concentración de mujeres en sectores con salarios bajos o que una proporción significativa de ellas trabaje a tiempo parcial, lo cierto es que una de las causas de su existencia, está relacionada con la desigualdad de remuneración de un mismo trabajo de igual valor, por razón de género.
Tal y como podréis ver en las siguientes líneas, puede llegar a ser tremendamente complejo incluso definir la brecha salarial, puesto que hay una serie de factores y causas mucho más complicadas de analizar y estratificar.
¿Qué es la Brecha Salarial?
Se podría definir la brecha salarial como la diferencia del sueldo percibido entre hombres y mujeres, tomando como referencia el salario medio a jornada completo o los ingresos brutos por hora trabajada. Así, se establece un porcentaje inferior o superior entre ambos géneros, para poder determinar la diferencia existente.
Como ya hemos comentado, desde el primer momento podemos encontrar que la brecha salarial es un problema de lo más complejo.
Mediante una encuesta de la estructura de salarios, se elabora un promedio de ingresos brutos por hora trabajada. En este sentido, y según las noticias del Parlamento Europeo de marzo de 2020, si bien es cierto que la brecha salarial se ha ido reduciendo paulatinamente, la brecha salarial en los países de la UE varía entre un 23% como se da en Estonia y un 3% como es la de Rumanía. En este sentido, España se sitúa en una posición intermedia con un 13,9 %.
Sin embargo, este análisis no tiene en cuenta una serie de factores, como las horas trabajadas por tipo de contrato, el tipo de trabajo que se realiza o la experiencia laboral, diversos factores que obviamente también influyen en el salario. Por eso, en estos términos, se habla de una brecha salarial de género no ajustada.
La brecha comentada atañe tanto al área informativa como a la no informativa. Es decir, no se puede decir exactamente que, a mismo trabajo y horas y condiciones, una mujer cobre un 16% porcentaje menos que un hombre. Sin embargo, hay muchas razones de peso que establecen que hay una pasmosa brecha para gozar de las mismas oportunidades laborales para la mujer, en comparación con el hombre.
Más aún, hay diferentes conceptos que se pueden escapar a este análisis, como podrían ser las pagas extra, las remuneraciones especiales en temporadas específicas o los complementos por rendimiento.
Consecuencias de la Brecha Salarial
Podemos encontrar una serie de consecuencias acerca de la diferencia salarial entre hombres y mujeres y que conviene recordar para hacer hincapié en las poderosas razones para paliarla, en la medida de los posible.
La consecuencia principal y de la que emanan todas las demás, reside en que la brecha salarial implica una desigualdad social palpable, ¡con la mitad de la población! Por lo tanto, erradicar la brecha salarial contribuye a crear una sociedad más justa. ¡y eso ya es mucho decir!
De la misma forma, muchas veces se aborda la diferencia salarial simplemente como percibir una cantidad inferior y poco más, pero puede suponer una importante discriminación, atendiendo al riesgo por exclusión social que ello supone.
La diferencia de salario no solo se encuentra en recibir un importe por determinado trabajo, también supone una mayor contribución a la seguridad social y, por ende, al sistema de pensiones.
Por ello, muchas mujeres, una vez alcanzada la jubilación, tienen una pensión mucho más reducida que la de un hombre, en términos generales, por lo que muchas más mujeres corren un mayor riesgo de pobreza.
Percibir un salario menor también implica consecuencias, a nivel individual, muy importantes. Por ejemplo, puede suponer un golpe a la autoestima y motivación de la persona, al no ver el trabajo bien valorado. Como puedes ver, las consecuencias van mucho más allá de simplemente un intercambio de dinero por un trabajo.
Causas de la Brecha Salarial
Como hemos comentado, hay muchos factores y causas que puedan provocar esta diferencia salarial. Ya hemos apuntado anteriormente que estos factores, muchas veces, no implican que sea un desajuste “premeditado” pero que, al fin y al cabo, producen efectivamente una brecha salarial entre géneros, ¡es importante matizar esto!
Discriminación Salarial
Vamos a empezar hablando de una causa correspondiente a la brecha salarial proporcional o ajustada. En este caso, hablamos de que en una misma organización, realizando un trabajo de igual valor o incluso de una misma categoría, una mujer perciba un salario menor que el de un hombre. En este tipo de situaciones, cabe recalcar que es totalmente ilegal y por discriminatorio.
Dejando de lado que esto se produzca de forma voluntaria, por parte de la empresa, y que supone un hecho inmoral e ilegal y que es perseguido por la ley. ¿Puede haber una discriminación laboral “no intencionada”? La realidad es que sí, debido a ciertas políticas o prácticas de “recompensa” que no se diseñaron con un fin discriminatorio pero que, sin embargo, han acabado afectando negativamente a la mujer.
¿Y cómo saber si esto está sucediendo o no en una empresa? Desde hace unos años, se está implantando un sistemas analítico que las empresas tienen que cumplimentar, dentro del Plan de Igualdad, que engloba: un registro salarial por género, una auditoría retributiva que conlleva un diagnóstico de situación y un plan de actuación; sistema que establece si existe o no una diferencia salarial y que, en caso de haberla, indaga en las causas de la misma. Puedes aprender más sobre este registro en este artículo.
Si todavía no has implantado un plan de igualdad en tu empresa, ¡es el momento de hacerlo! Tarde o temprano, será necesario. En Mecohisa, te ayudamos a implementar el plan de igualdad para empresas, ¡solicita más información!
Tipos de Empleos y Sectores
Si bien es cierto que no es una discriminación ajustada o proporcional, una de las principales causas es que una mayoría de mujeres trabajan en sectores peor remunerados que en el caso de los hombres. Un ejemplo claro es el sector de la limpieza, donde hay muchas más mujeres que hombres o el sector tecnológico, donde hay muchos más hombres y está muy bien remunerado.
Ya pudimos ver, en este artículo, varios ejemplos de sectores o profesiones que tienen un género predeterminado. Ya sea por una cuestión tradicional, como por vocación, seguro que puedes intuir muchos de estos sectores.
Dentro de un mismo sector, también puede haber una clara diferencia con el tipo de empleos desempeñados. Por ejemplo, si nos centramos en el sector sanitario, la mayoría de los empleos corresponden a mujeres. En concreto, asciende a un 72% de mujeres, las que se encuentran en profesiones relacionadas con el sector de la salud.
Sin embargo, el tipo de empleos hace que haya una clara diferencia entre géneros, determinados por factores como la cualificación o experiencia, al haber muchas más mujeres que son auxiliares o enfermeras, mientras que en los servicios médicos están igualados, por poner un ejemplo claro.
Techo de Cristal
Muchas de las causas que tienen que ver con la diferencia salarial entre hombres y mujeres vienen determinadas por el denominado techo de cristal. En este sentido, una de las cuestiones más importantes para que el mercado laboral sea más desfavorable para la mujer reside en las oportunidades de trabajo que tiene, tanto de acceso, como de promoción dentro de una empresa.
Por eso, la mayoría de puestos de gran responsabilidad, como los puestos de alta dirección, recaen en los hombres. Esta problemática confiere diversos obstáculos para la continua progresión de la mujer en su vida laboral.
Por ejemplo, el hecho de quedarse embarazada y los cuidados posteriores de los hijos, implican una reducción de horas. Por si fuera poco, la propia posibilidad de quedarse embarazada puede suponer una barrera de entrada en un puesto determinado.
Otro hecho destacable es la conciliación familiar. Las tareas domésticas y de cuidados tienden a caer en la mujer, atendiendo a cualquier problema y anteponiendo su vida familiar a la laboral.
Todo ello, tiene como consecuencia el tener que reducir sus jornadas para atender este tipo de cuidados e incluso renunciar a puestos que requieren de más horas. En este artículo, profundizamos en cada una de estas causas sobre el techo de cristal.
Como has podido comprobar, el problema es realmente complicado de analizar, debido a las variables y factores que intervienen en esta brecha de salarios. Para poder evitarlo, no queda otra que remar en la misma dirección. Tanto los agentes sociales, como empresariales e institucionales, tienen que abordar acciones conjuntas que puedan proporcionar un mayor grado de igualdad.







