Mejorar vida dependiente

Claves para Mejorar la Vida de un Dependiente

Una persona dependiente necesita de diversos cuidados. Independientemente del tipo de dependencia que padezca, hay ciertos aspectos en los que necesita la ayuda de alguien, ya sea de un familiar o de un cuidador.

Cuando se ve desde el lado de la persona que cuida, hay que atender a una serie de cuestiones muy importantes. Así, si hablamos de un cuidador profesional, de dada la ardua tarea que supone, por lo que necesitará de una serie de facultades físicas y de formación suficientes para desarrollar su trabajo.

En el caso de que sea un familiar el que se encargue del cuidado, a la carga física o de trabajo hay que añadir la carga emocional que supone ver a una persona querida en situación de dependencia.

En esta situación, el cuidador no debe olvidar tomar descansos buscando el relevo de otra persona, evadirse y mantener su vida al mismo tiempo, porque de lo contrario puede caer en una sobrecarga emocional y física que acabe por deprimirlo, y en esa circunstancia tampoco conseguirá ofrecer unos cuidados de calidad.

En este artículo, nos queremos centrar en una serie de claves que ayuden a mejorar el cuidado de las personas dependientes. A ver los aspectos en los que incidir para que tengan una mejor vida, que es lo que estamos realmente buscando, ¿no te parece?

¿Cómo ofrecer un buen cuidado a un dependiente?

Para ver estas claves, simplemente nos tenemos que centrar en aquellas cuestiones que pueden ayudar no solo a paliar la dependencia física de una persona, sino también a mejorar su estado emocional.

Experiencia y Formación en asistencia

Si hablamos de un cuidador externo, es necesario que cuente con una buena formación. Es algo obvio, ¿verdad? Una persona con experiencia es mucho más ágil en su trabajo. Por ejemplo, movilizando a un paciente encamado, pero además goza de otras habilidades muy importantes.

Es importante que el cuidador conozca las enfermedades más comunes de las personas mayores, o cómo les afectan el frío y el calor de forma especial, que sepa cómo tomar la tensión arterial o cómo administrar insulina, que comprenda y siga las prescripciones médicas ayudando al dependiente con la medicación, que domine técnicas para afrontar los conflictos y episodios propios de las demencias, que realice cambios posturales de forma correcta, que sepa cómo actuar ante una emergencia.

Una persona con formación y experiencia transmite seguridad y confianza a la persona dependiente, por lo que se sentirá protegido y mucho más cómodo cuando dicha persona le cuide.

¿Y qué tipo de formación se requiere para mejorar en este tipo de tareas? Si quieres dedicarte al cuidado de personas dependientes, hay muchos cursos que te pueden ser de ayuda.

Por ejemplo, contamos con cursos destinados a la prevención de caídas, a pautas de terapia ocupacional o especializados en envejecimiento y patología en la vejez.

Crear un vínculo con el dependiente

Es evidente que para que una persona dependiente se sienta a gusto, es necesario que vea al cuidador o cuidadora como un amigo o que haya cierto vínculo afectivo. Así, se genera una mayor confianza y la persona dependiente no sentirá vergüenza.

Es sencillo crear vínculos con una persona dependiente, simplemente, hay que saber socializar y comprender. Ello se consigue ofreciendo conversación y sabiendo escuchar a la persona que cuidas.

El cuidador aprovechará este vínculo y las conversaciones para conocer cuales son los gustos y aficiones de esa persona, cuales son sus hobbies y a que le gusta dedicar su tiempo, ya que deberá intentar que, gracias a su ayuda, esta persona pueda seguir adelante con su proyecto de vida personal.

Ahora bien, ¿esto corresponde a una habilidad innata o se puede entrenar? Si bien es cierto que hay personas a las que “les sale solo”, también se puede mejorar la comunicación con el paciente, ¡échale un ojo a este curso online!

Asimismo, hay que tener en cuenta que un cuidador no es un policía o no debería de parecerlo, para no coartar al dependiente. Tiene que sentirse ayudado, no controlado ni vigilado.

Mejorar la autonomía y Confianza

Una de las mayores claves para una persona dependiente, ya sea por vejez o enfermedad, no es solo su limitación física. Obviamente, tienen que sentirse mentalmente bien y no sentirse “inútiles”.

Así, el cuidador debe de ser plenamente consciente de las capacidades y las limitaciones de la persona dependiente. Esto es fundamental, puesto que se busca que el dependiente sea capaz de hacer cosas por sí mismo, por lo que el cuidador sólo deberá ayudarle con aquellas tareas que no puede hacer solo, y animarle a que siga haciendo todo aquello que pueda, de forma que no pierda autonomía por un “exceso de cuidados”.

Es decir, que goce de la máxima autonomía posible el máximo tiempo posible, tanto para que pueda ejercitarse y mantener una vida lo más saludable posible, como para mejorar su autoestima. Ambos aspectos están íntimamente ligados, ¡recuérdalo!

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